
Tras un día intenso con madrugón incorporado, partido y casi once horas de trayecto de vuelta, creo que ha valido la pena pegarse esta paliza de viaje que nos ha hecho estar casi un día completo en la carretera, 22 horas de bus entre la ida y la vuelta, para jugar un torneo que nos ha hecho crecer un poco más y nos ha regalado la experiencia de tres partidos intensos en cada categoría, infantil y cadete, de la que muchas veces estamos huérfanos en nuestra propia competición autonómica.


para los nuestros casi siempre. En el equipo gallego además de tener excelentes jugadores exteriores sobresale el juego de su interior africano, Cédric A. Belemene, un jugador congoleño que hace un par de meses jugó con la selección de su
país, Congo, el campeonato africano sub 18 aunque según su pasaporte, este chico es nacido en julio de 1996. Como os contaba, este chaval de 14 años y dos metros de estatura tiene un físico espectacularmente dotado para el baloncesto, musculado y atlético, pero lo que más me llamó la atención de su juego es la madurez y el oficio que muestra en sus acciones. Pues por todo lo anterior, nos costó mucho controlar el rebote, aunque creo que nuestros cuatro chicos grandes dieron la talla, pero gracias a esas segundas acciones ellos estuvieron cerca de la victoria. Al final una buena acción, similar a la de la tarde anterior frente a Euskadi nos llevó con un triple a la prórroga, nos dio una victoria a la que hicimos méritos de sobra con una canasta de dos a falta de escasos segundos.

La inoportuna baja por lesión, definitiva parece, del base Andrés Carrillo, nos ha hecho buscar otros recursos en el juego que por lo visto en
este torneo, llevan camino de darnos alternativas diferentes a las que teníamos hace unas semanas. Desde mi blog le deseo al bueno de Andrés, ya fue mi capitán de la selección infantil hace dos años, que se recupere lo antes posible y pueda estar con su equipo lo más pronto posible, eso será una gran noticia.
Me lo he pasado bien en todos los aspectos, he disfrutado con el juego y los partidos, los chicos me han arrancado muchas sonrisas y me han hecho feliz con su entrega y sus ganas de agradar y querer hacer un equipo mejor por encima de situaciones personales. Eso lo fuimos viendo y mejorando en cada día de torneo, el nivel de los rivales fue en aumento, por lo que la lectura del torneo es clarificadora para muchas cosas de cara a lo que nos jugaremos en Córdoba en unas semanas.
Ayer salimos a la una del mediodía de Zumárraga, por cierto que me pareció un sitio muy bonito, y despué
s de ver, por este orden, Los Mercenarios, Diablo y The Karate Kid, tengo que decir que entre tanto mamporro y tanto tiro se me hizo el viaje más corto. Lo único malo es el estado de anquilosamiento en que tendré la espalda unos cuantos días, pero lo doy por bueno por lo vivido. Rebajamos una hora, las paradas fueron algo más cortas que al subir, en la vuelta que el domingo cuando subimos a Eibar y además, creo, que la sensación de haberlo hecho bien te hace ver lo negativo, en este caso el largo viaje, de otra manera mucho más positiva.

Espero que la federación vasca se acuerde de nosotros en próximas ediciones de este torneo, creo que hemos competido duramente y eso es lo que ellos buscaban, pues para nosotros es una experiencia perfecta. Yo, personalmente, agradezco el trato recibido por el grupo de técnicos de la selección cadete vasca, se han portado fenomenal con nosotros en todos los aspectos y decirles que la próxima vez, si la hubiera, no me quedo sin esa cena en esa sociedad de Urretxu con todos ellos. Muchas gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario