miércoles, septiembre 05, 2012

SEPTIEMBRE...

Con la entrada de septiembre parece que definitivamente el clima nos da una tregua, el calor remite poco a poco y el final del verano, para la mayoría, se traduce en la vuelta a casa para muchos y la llegada de las típicas fiestas con las que arranca este mes. 
El retorno a la rutina de muchos de forma definitiva es una buena excusa para que arranque ese hábito, casi melancólico, en el que se convierte nuestra vida en los próximos diez meses. De todas formas como decía Churchill, las actitudes son más importantes que las aptitudes, y eso se puede traspasar a cualquier faceta de la vida.
En Murcia, curiosamente, también empezaron las fiestas de la ciudad con la Feria y con un montón de actividades, que van desde los Moros y Cristianos a las corridas de toros pasando por los huertos y sus platos típicos, para que la gente se termine de poner las pilas de cara a esa carrera larga en la que se transforma nuestra vida en las próximas fechas. 
Aunque el cartel conmemorativo de la Feria de este año me gusta más bien poco, por no decir aquello de nada de nada, es la primera imagen de esta entrada, de esta forma algún despistado se enterará de que estamos en fiestas
En mi caso, como las vacaciones me las he tomado de aquella manera, no te tenido demasiado tiempo de larga desconexión, pero también es verdad que tampoco necesito demasiados días ni demasiados cambios para cambiar el chip y hacer cosas muy diferentes, normalmente muy sencillas que pueden pasar por ver más la televisión, empezar algún libro o simplemente no hacer nada de nada. Cuando llegan estas fechas empiezo a echar en falta esas pretemporadas llenas de entrenamientos, sesiones dobles, partidos cada poco días e ilusión desmedida porque las cosas salgan como uno quiere. 
Tras mi última experiencia en Archena en Leb Bronce, temporada 2007/2008, con una competición muy larga en la que llegamos jugando hasta el último partido de la competición y con un título de Copa por medio, parece que ha pasado un siglo desde aquella pretemporada y en realidad en estas fechas se cumple el quinto verano sin baloncesto en primera persona. De todas formas tal y como están las cosas no me quejo de casi nada, tengo un buen trabajo y eso hoy, con la que está cayendo, es para estar más que satisfecho.
Las circunstancias personales de cada uno hace que se afronten las cosas de manera muy diferente, muchas familias en estas fechas tienen que hacer encaje de bolillo para poder mirar de frente lo que se les viene encima en forma de cuotas de colegios, profesores particulares y actividades deportivas. Dentro de estas últimas ya viene siendo habitual en casi todos los sitios que se tenga que pagar por jugar al baloncesto, en algunos casos cantidades simbólicas que ayudan un poco a subsistir a los clubes más pequeños y en algunas otras circunstancias con cantidades importantes que al final sirven para pagar muchas cosas que van desde la propia pista de entrenamiento, el entrenador, las licencias federativas, las equipaciones de juego y si me apuras un poco hasta algunos gastos que no tienen nada que ver con la pura estructura del equipo donde tienen que jugar nuestros hijos que sirven para alimentar otros proyectos del mismo club. 
Tengo que contar que hasta en mi última época como responsable de las categorías inferiores del CB Murcia estas cuotas o pagos por jugar a baloncesto no existían, al menos en el club donde yo estaba, y si alguien tenía que pagar por practicar baloncesto este se circunscribía pura y exclusivamente a la escuela de baloncesto que además era la escuela de baloncesto municipal que se desarrollaba en el polideportivo José Barnes o en el Pabellón San Basilio. Está claro que las circunstancias han cambiado y eso donde más se nota es en la economía de muchas familias que cada día están un poco más ahogadas. Ahora, y salvo casos muy especiales, si quieres jugar a baloncesto tienes que pagar si o si.
Ahora se paga por jugar o simplemente entrenar desde que empiezas en la más modesta escuela de baloncesto siendo pre-benjamín hasta que tienes más de treinta y cinco años y quieres jugar en segunda autonómica con tus amigos, es ley de vida y lo que manda es el aspecto económico por encima de otras vicisitudes. Algunos, los menos, reciben becas o incluso algunos euros por jugar a baloncesto en categorías inferiores a modo de ayudas para estudio o en concepto de dietas de desplazamiento en categorías como la Primera División, los menos, o en liga EBA, algunos más. Como dice el otro son los efectos colaterales de la crisis y sus derivaciones en el baloncesto más modesto. Si alguno cree que esa crisis y esos efectos colaterales solo afectan al sobrio baloncesto regional se equivoca, solo hay que mirar un poco hacia arriba para ver que jugadores se fichan en ACB, desde el FC Barcelona que es el actual campeón de liga hasta los recién ascendidos o mantenidos por el orden inverso de su clasificación, pasando por el resto de clubes incluido el Real Madrid,  la "cosa" está muy "malita" y los nombres los sabemos todos. Por eso es mejor no quejarse y mirar "pa" delante y darse con una piedra en los dientes si al fin y al cabo tenemos baloncesto profesional y podemos disfrutar de él.
Me niego a escribir de otras tonterías u otros asuntos que no me incumben, tipo la tristeza de Cristiano Ronaldo, ejemplo básico de tontería, o lo que me parece o deja de parecer el equipo que han hecho en Murcia esta temporada para jugar en ACB, por poner un modelo del segundo caso. Como dicen en Murcia "que cada palico aguante su vela" o lo que es lo mismo "que cada perro se lama su pijo", dos refranes al uso que vienen muy bien para explicar lo que siento en cada una de esas situaciones, aunque una de ellas evidentemente la tenga mucho más cerca y tenga algunas relaciones directas y personales por las que siento un profundo respeto de amistad y vínculo directo desde hace muchos años. 
En las guerras que no me juego nada, no voy a entrar en batallas que puedo perder, ya he perdido muchas mías como para meterme en las de los demás, y en el tema del portugués, creo que pienso como muchos, que le vayan dando por donde amargan los pepinos, igual le gusta y le cambia la sonrisa. Como mis palabras escritas de alguna manera se pueden malinterpretar, prefiero pasar, pues tengo el comodín del público y con él me me encuentro mucho más descansado. Ahora que cada uno haga la interpretación que le de la gana de mis palabras que yo tengo muy claro lo que he escrito y mucho más lo que pienso, esa es la ventaja de tener 55 años y una larga experiencia en fallos y errores que de una manera u otra te hacen ver las cosas con bastante más claridad, que no es sinónimo de certeza. 

No he querido ponerme a mirar la primera entrada de los meses de septiembre en años anteriores, esta canción me gustaba cuando salió y yo solo tenía 21 años, ahora tengo unos cuantos más y me sigue gustando lo mismo, por lo que tenía claro cual era el primer tema del mes de septiembre. September de Earth, Wind & Fire es un clásico de siempre y para siempre, salió en 1978 y todavía suena muy bien, espero que les guste tanto como a mi.

1 comentario:

Lucía Sánchez dijo...

Yo tenía unos cuantos años menos (no muchos) pero september era una de mis canciones preferidas, nunca sabré si fue porque es el mes de mi nacimiento. La tenía casi olvidada.