jueves, enero 13, 2011

MANERAS DE VIVIR

La realidad y el momento en que nos toca vivir, hace que veamos aspectos que seguramente en otros tiempos pasaban inadvertidos para muchísima gente. La crispación en algunos sectores de la vida cotidiana, las cortinas de humo que aparecen y desaparecen para hacernos más llevaderos el tránsito y las estupideces de unos y otros, nos obligan a pasar casi de puntillas por temas que de una manera u otra nos afecta casi directamente. Hace unas semanas cumplí 54 años, ni son muchos ni son pocos, todo depende de como los haya vivido hasta el momento y lo que sienta que me queda por vivir de manera digna y consciente, por eso, por la edad que ya tengo, seguramente escriba de cosas en las que antes ni me paraba a pensar.
Los que leen esta bitácora tan personal y que cada día se asemeja más a una agenda muy mía en la que voy reflejando mis inquietudes, creo que me van conociendo un poco más, esa era una de las intenciones de la misma, y de esa forma no se sorprenden con mis comentarios o mis personales apreciaciones sobre aspectos más cotidianos y que poco tienen que ver, muchísimas veces, con el baloncesto o lo que lo rodea. Hay algún amigo, además así es como lo siento a pesar de la distancia y la falta habitual de comunicación, que me ha comentado muchas veces que le gusta mucho más cuando escribo de otras cosas que no tienen que ver con el balón, las canastas, los equipos y todo lo que se mueve a su alrededor. Este comentario también me lo hicieron hace más bien poco y él que me lo hizo es persona a la que aprecio por su forma de ser y de entender muchas cosas relacionadas con este baloncesto, que como he dicho otras veces, nos une y nos separa de la misma forma dependiendo de intereses muy personales y subjetivos.

Se puede vivir intentado ser lo más feliz que se pueda sin hacer daño a los demás y por contra se puede hacer el mal aprovechando cualquier circunstancia que favorezca mis intereses personales aunque no saque ninguna conclusión positiva salvo el daño colateral a segundos y terceros. Esto, desgraciadamente, no se puede evitar y más cuando las cosas se ven de manera deformada y sin ningún criterio objetivo. Esto sucede en nuestro baloncesto más local, en nuestros trabajos en el día a día, en la calle cuando paseamos o cuando nos queremos tomar un café y buscamos un sitio libre de humos. Quiero decir que cualquiera puede sentir esta sensación sin tener que hablar muy específicamente de baloncesto, local o regional, pues esta forma de entender la vida y hacer daño "per se" es tan intrínseca en nuestra sociedad como la vida misma.
Ahora nos encontramos con muchas situaciones que nos crispan y violentan una y otra vez por razones obvias que pueden ir desde la falta de trabajo a los recortes salariales, siendo o no funcionario, hasta llegar a la ley anti tabaco que para un no fumador como yo, es lo mejor que ha hecho el gobierno en todo su mandato. Pero es lo que hay, lo que a algunos nos gusta mucho a otros indigna, el llegar a poder vivir intentando seguir el camino que tú te marcas para poder ser feliz es muchas veces lo justo y necesario para que otros se puedan sentir molestos, aunque esos intentos tuyos por alcanzar tu sitio en ese sendero no sean de ninguna manera consciente del daño a terceros. El problema es cuando te vas encontrando, en ese duro y arduo trecho, a personas que hacen daño de forma gratuita y solo por gusto de hacer el mal sin medir quien o quienes pueden ser sus víctimas directas o colaterales y ni siquiera la edad de éstas y esto, desgraciadamente, no tiene solución.

Leyendo en estos últimos días otros blogs me encuentro con el anuncio de despedida de uno de mis preferidos en el que se ha combinado con gran talento el intimismo, la literatura y el baloncesto local. Si su autor o autora, Lucia no deja de ser un pseudónimo, ha decidido no seguir con este experimento, creo que no hay que buscar más explicaciones, cada uno debe elegir su momento y los demás respetar las decisiones de quien las toma. A esa bitácora diferente que está a punto de desaparecer le quiero dedicar públicamente un poco de un escritor que significa mucho para Lucia, Eduardo Galeano.
Los Nadies, así se llama este microcuento y tiene un texto, corto, lleno de detalles muy interesantes del tema del que estoy escribiendo ahora mismo:
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pié derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Algunos se acordarán de la serie de Los Serrano cuando Resines en su papel de Diego le decía al Fiti aquello de que tenía la mirada sucia. Es una "coletilla" que ahora se oye muchas veces, pues hoy en día hay mucha gente con la mirada sucia y que trata de embarrar la vida de los demás por muy poco o nada a cambio. Algunos, desgraciadamente, tienen esa mirada sucia porque la vida no ha sido demasiado justa con ellos y el único camino para hacer algo o ser alguien es complicarle la vida a a los demás, lo vemos cada día en la telebasura en que se ha convertido la pequeña pantalla y lo vemos casi a diario en nuestros círculos más cercanos, sean de baloncesto o no. Es uno de los daños colaterales que nos ha traído el caótico momento de la sociedad que nos toca vivir, eso no quiere decir que antes no los hubiera, pues la envidia, el rencor y las mala baba viene intrínseca en el ser humano, la diferencia es que antes pasábamos de puntillas sobre ello y ahora, al estar multiplicado a la enésima, es más difícil de soportar.

De baloncesto, específicamente, escribiré en la siguiente entrada, ha sido y es el motivo principal de este blog que sirve como referencia de las cosas de nuestro basket para muchos.
Para terminar os dejo una canción de Rosendo Mercado y Leño, un músico y un grupo de los más importantes de la historia de nuestro rock&roll. Os gustará sus Maneras de vivir.

2 comentarios:

Gino dijo...

Es cierto que hay mucho "mala baba" por ahí suelto...lo preocupante, a mi modo de ver, es que cada vez se les da más cancha.
Cuando uno lo pasa realmente mal, no tiene tiempo de quejarse ni de pretender el mal de nadie.
Dicen que tu verdadero enemigo no es el que se alegra de tus fracasos, sino el que se entristece con tus victorias y logros...
En fin, que es un placer seguir leyéndote entre demandas, querellas, y demás escritos legales...
Un abrazo!
NOTA: Si hubieras escrito de basket, te diría que nos vemos pronto en la liga de veteranos, pero como no...jaja!

ricard dijo...

Al contrario Gino , creo que el "mala baba" cada vez está mas solo , unicamente hay que leer las demás crónicas que se hacen en los demás "blocs" ;-) de Cartagena .
Y un enemigo (aunque sea virtual) que se descalifica a sí mismo ¡es un chollo!.
Ánimo Felipe que el sentir general es que se han hecho las cosas MUY BIEN ,muy progamadas y sin precipitaciones.