
Como entrenador de baloncesto tengo que decir que hay cosas que sigo sin entender, aspectos que van desde un arbitraje con Oscar Perea, Carlos Peruga y JJ Martínez, con un criterio muy dispar con un equipo y otro, en momentos muy puntuales e importantes de un partido como este en el que algunas decisiones suyas condicionaron el desarrollo del encuentro. Tampoco entiendo muy bien la rotación de los locales en esos momentos claves y por supuesto sigo sin entender nada de nada lo que ofrece el baloncesto de algún jugador de esta plantilla...
Esto es lo que mañana puede, o no, salir en La Verdad y como siempre es una visión muy personal de lo acontecido.

El equipo de Marcelo Nicola sufrió en exceso el castigo de un
arbitraje que desde el inicio del partido no midió con el mismo rasero acciones
muy similares de ambos equipos que obligó a los locales a no poder contar con
su mejor referente interior de las
últimas jornadas, Kim Tillie, que no llegó a sumar tres minutos en los dos
primeros cuartos del partido.

Al descanso se llegó con ventaja justa, 43 a 41,
gracias a la actitud defensiva del grupo y a los puntos que sumaban Lima y
Radovic ante la ausencia del francés Tillie, por esas faltas al límite. El
Valencia notaba en exceso la baja de Lafayette y solo el exquisito juego de
Doellman, un auténtico manual de fundamentos ofensivos, mantenía la igualdad
para la segunda parte.
Hasta ahí llegaron las fuerzas, pues tras el
descanso el partido empezaba con un triple de Pau Ribas y el fluido juego de
ataque del equipo de Perasovic empezaba a ver la canasta con más facilidad
tanto en el lanzamiento exterior como en la superioridad física cerca de las
canastas. Los errores en la dirección del juego, una vez más y como viene
siendo habitual en los últimos partidos en casa, el poco acierto en los
momentos más complicados y la mejora de Romain Sato, defendiendo muy bien en
ese momento a Davis y sumando puntos importantes, permitieron al Valencia jugar
más cómodos y abrir las primeras diferencias importantes en el marcador al
final del tercer cuarto.

Radovic demostró que puede ayudar al equipo en la rotación de los interiores, es duro en defensa y puede anotar en diferentes posiciones, pero es evidente que el equipo necesita una continuidad y regularidad en la aportación de sus interiores, donde otra vez apenas se vieron juntos a Tillie y Lima. Otro punto interesante, después de ver en acción en los últimos partidos a Dwayne Davis, es saber el porqué ha estado partidos sin jugar y sin poder ayudar a un equipo con serios problemas ofensivos. Ante la baja de Sergio Sánchez, otra vez lesionado, la aportación del segundo base, Miki Servera, volvió a ser inexistente y el equipo otra vez sufrió más de lo debido en una posición fundamental si se quiere ganar.
Como siempre, hasta el último punto y aparte, lo enviado a La Verdad, que como suele ser lo más habitual desde hace algún tiempo no es para contar nada bueno.
Ahora este Ucam Murcia viaja a la capital de España para jugar frente al Real Madrid y encima hoy el Estudiantes ganó en la prórroga en Tenerife al Iberostar Canarias, solo falta que mañana el Manresa gane en su pista al Fuenlabrada y vuelva a colocar al Ucam Murcia en puestos de descenso.
Una victoria en diez jornadas es muy poco bagaje para poder eludir esos puestos malditos de la zona de descenso y esa es la realidad de un equipo que no termina de encontrar una luz que ilumine su camino. El calendario en próximas jornadas es bastante complicado y las oportunidades habrá que saber aprovecharlas pues Estudiantes y Manresa no van a perder en cada jornada.
Música muy bonita para cerrar esta entrada con The Milk Carton Kids y su The Jewel Of June o lo que es lo mismo Los niños del cartón de leche y La joya de junio, simplemente preciosa.
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