viernes, septiembre 25, 2009

AHORA PARECE QUE SI

Es curioso, han tenido que pasar unos años, demasiados a mi gusto, para que de alguna manera pueda demostrar fehacientemente que soy una parte pequeña de la historia del club que un día ayudé a fundar como lo que es ahora. Supongo que muchos lectores ya sabran a lo que me refiero, pues un número importante de blogadictos son casi los mismos para todas las bitácoras del baloncesto de nuestra Región.

Al amigo Juan Carlos Garcia, Basketmaniaco en la blogoesfera, le han pedido que reescriba el texto correspondiente a la historia del club en su página Web. Juan Carlos ha contado lo que sabe y lo que cualquier aficionado al baloncesto en Murcia en los últimos 23 años, si ha sido fiel con los avatares del equipo, conoce perfectamente. De manera resumida, pues es difícil concentrar mucha historia en unas pocas líneas, pero acertando en el relato de los hechos y de las personas, algo que de manera maliciosa y perniciosa se había obviado en los últimos años de la corta vida cestista del Polaris World. Creo, y no me equivoco seguramente, que los propietarios del boom urbanístico de Pacheco ni sabían, ni se habían preocupado en tan nimios detalles, pero lo que para algunos no significa nada, para otros es muy importante.

Tengo claro desde hace tiempo de quien o de quienes era la responsabilidad de tal falta de detalle personal y a la vez de desinformación interesada, pero no es el momento de hablar o escribir de cucarachas o de otros insectos. Esto siempre es cuestión de tiempo y no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista.
Solo tengo que decirle al amigo Basketmaniaco, un auténtico pirado de este deporte, que le agradezco mucho lo de "jovencisimo" Felipe Coello. Llegué a Murcia para hacerme cargo de aquel Juver Basket con 29 años, yo soy el del bigote del medio, pero lo que se dice jovencisimo fue cuando debuté con mi Náutico de Tenerife en Vitoria frente al Basconia con solo 24 años, es decir 5 años menos en las espaldas, eso si que constituyó un récord en el momento y que creo que luego nadie ha vuelto a batir, debutar con 24 años como primer entrenador de un club de baloncesto de máximo nivel en España. De todas formas le agradezco lo de la juventud y más ahora que lo veo con 23 años después.

De todas formas creo que si a alguien se le hace cierta justicia en ese pequeño breviario de la historia del CB Murcia es a mi suegro Juan Valverde. Juan es una persona con unos prontos imprevisibles, más en aquella época y viniendo del fútbol, pero si hoy existe baloncesto profesional en Murcia con todo lo que conlleva es gracias a él. Supongo que esperarán a que la "palme" para agradecérselo, suele ser lo más habitual, pero desde los políticos de izquierda que en esos inicios controlaban ayuntamiento y comunidad autónoma a los actuales del PP, todos tienen que estarle muy agradecidos a que alguien como él, diera ese paso al frente, primero con su empresa y luego con sus negocios para mantener durante años el baloncesto profesional en Murcia.
Ojo que cosas malas también ha hecho, y yo también, y el que no, que pida un sitio entre los santos, pero con sus cosas malas y buenas, el baloncesto está donde está gracias a su arriesgado paso, en su momento, de apostar por un deporte que en Murcia solo interesaba a unos pocos.

Ya sabemos que vivimos tiempos convulsos para nuestro juego, la masiva caida de equipos semiprofesionales en la Región ha dado al traste con la ilusión de un montón de chicos que entrenan y trabajan duro en categorías inferiores para buscarse un hueco donde demostrar sus habilidades. Ahora la tan traída y llevada crisis de los güevos ha hecho una escabechina entre los clubes de la Región que soportaban las inclemencias como buenamente podían. De todas formas como decía al principio esto no durará siempre y hay que seguir currando y trabajando por y para este juego tan especial.
Yo empiezo mi segunda temporada en blanco como entrenador, parece mentira, pero es real como la vida misma, hacía mucho tiempo que no estaba dos temporadas seguidas alejadas de lo que es y significa entrenar a un equipo, preparar una pretemporada, partidos, vestuario, charlas previas, tiempos muertos, árbitros, discusiones, partidos ganados, partidos perdidos, malas y buenas decisiones, en fin, todo lo que supone estar en activo. De todas formas no me arrepiento de haber dado este paso, no significa que un día, antes o después, me pueda hacer otros planteamientos, ahora estoy bien y creo que además sigo en el baloncesto con mi labor de la FBRM.

Hay un artículo muy bueno en solobasket.com del amigo Jose Luis Galilea, La Desindustrialización Nacional, lo ha titulado, y recrea estupendamente lo que según él han hecho esos fenómenos que ahora nos han dado un Campeonato de Europa y hace diez años en Lisboa nos dieron un Mundial Junior. Gallis tenía mucha ilusión en estar este año en Murcia, sin desmerecer a nadie, creo que sus conocimientos del baloncesto, sus contactos y, sobretodo, su forma de ser, le hubiesen hecho triunfar en nuestra ciudad.
De todas formas creo que ese tren puede volver a pasar. Yo que lo entrené cuando ya era un jugador consolidado y que empezaba su curva descendente de alguien, como él, que había tocado el máximo nivel europeo, solo puedo hablar y escribir bien de él, profesional integro y buen compañero, un ejemplo para los más jóvenes.
Espero, por el bien de nuestro baloncesto, que no se tengan de acordar de él muy pronto.



Os dejo con una canción tremenda, podría ponerle cualquier adjetivo positivo, para mi una de las canciones más bonitas de la historia. Simon & Garfunkel era uno de los duos musicales que marcaron una época con temas fantásticos. Esta es una de mis preferidas de siempre, The Boxer, un tema increíble.



1 comentario:

dolors dijo...

Yo tenía por aquel entonces 16 años, y recuerdo el impacto de aquel primer extranjero que llegó a Murcia, Randy Owens para ser el estandarte de aquel equipo nuevo. Desde entonces, solo vosotros sabéis qué ha pasado por dentro. Pero conseguisteis que mucha gente como yo, que veniamos del futbol, nos interesaramos por el baloncesto.
Gracias.