
Nada más lejos de la realidad, al menos en cuanto a los visitantes, pues las grandes diferencias entre unos y otros quedaron patentes muy pronto, incluso las diferencias entre el juego de unos y otros eran mucho mayores que el resultado que iba mostrando el marcador. Esto es lo escrito y enviado.
Después de ver la magnífica
victoria de hace unas semanas frente al Valencia, creo que la afición ha vuelto
a disfrutar de lo lindo en este tercer triunfo de la temporada. Si hay que
contarlo todo hay que decir que el rival, el Baloncesto Sevilla, dio una
pobrísima impresión en todos los aspectos, aunque enfrente tuviese un equipo
muy acertado en ataque y con una defensa muy sólida desde el principio.
Diego
Ocampo volvió a mover con gran acierto a todos y cada uno de sus peones, esta
vez los tenía a todos, en un encuentro que deja a los sevillanos sin conocer la
victoria y con una imagen de equipo muy tocada.
Ganar a día de hoy en esta liga
por treinta puntos de diferencia no es algo que esté al alcance de todos los
equipos y jugar con la fluidez con la que se ha jugado, independientemente del
flojo nivel defensivo de los visitantes, son aspectos más que destacables en un
equipo que tenido cambios importantes en su plantilla con respecto a la
temporada pasada.
La dupla de bases hace jugar mucho y bien a su equipo, que sabe
aprovechar muy bien los espacios que generan tanto Carlos Cabezas como
Raulzinho Neto, incluyendo los minutos que juegan juntos.
Lima y Radovic junto
a sus compañeros de reparto en el juego interior dominaron a su antojo a la
batería de hombres grandes del Sevilla, algunos muy verdes y otros sin el
mínimo nivel para jugar en esta liga, superando con creces cada acción ofensiva
o defensiva de sus rivales.
Este equipo apunta a grandes
cosas en esta temporada, tres victorias y una derrota en las cuatro primeras
jornadas, refrendando la opinión de los que decían que era el equipo más
compensado de las últimas temporadas.
Alejandro Gómez, como Director General, y
Diego Ocampo, como entrenador, han logrado hacer un equipo que no tiene
excesiva dependencia de nadie en concreto, aun sabiendo la importancia de
algunos de ellos, y donde todos conocen muy bien cual es el rol de cada uno en
cada momento, incluyendo sus mejores armas ofensivas.
Scott Wood volvió a ser el
tirador compulsivo de la temporada pasada, todavía no se le había visto a este
nivel, y sus triples dieron la puntilla a un rival que además de estar muy
lejos en el marcador, lo estaba aun más en el juego exhibido desde el arranque
hasta el final. Próximo partido en Zaragoza y a seguir soñando.

El Ucam Murcia con algunos jugadores nuevos e importantes para su rotación exterior, Cabezas, Neto, Bamforth y Rojas, han logrado ese equilibrio que siempre buscamos los entrenadores con el trabajo del día a día. Juegan fluido en ataque, sistemas sencillos y bien ejecutados cuando no pueden correr en contrataque, pero con una solidez defensiva de alto nivel, gracias a la intensidad y a la actitud, que les permite correr con frecuencia y jugar desde la defensa. Está claro que esto acaba de empezar, solo cuatro jornadas, pero las sensaciones que ahora mismo trasmite este equipo son todas positivas y eso seguro que ayudará a crecer en las próximas jornadas.
Bob Moses y su I Ain´t Gonna Be The First To Cry es buena forma para terminar esta entrada. Música con sonido de lujo...
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